El Alcornocal de Valdelosa

El municipio de Valdelosa está situado al noroeste de la provincia de Salamanca. El término municipal tiene una extensión aproximada de 6.300 hectáreas, en las que el alcornoque es la especie predominante en el cuarenta por ciento de su superficie.

Hay que remontarse al siglo XII para encontrar los primeros documentos en los que Valdelosa y su alcornocal trazan una historia en común. Una historia que trascenderá al valor económico de la corteza del árbol y pasará a formar parte del patrimonio cultural de los vecinos, que comprendieron su importancia histórica y su valor como patrimonio natural.

Quienes han habitado el municipio han integrado el monte y sus aprovechamientos haciéndolo compatible con sus actividades agrícolas y ganaderas. Zonas destinadas al cultivo de la vid o espacios para pastos de ganado vacuno, ovino o caprino. Es en esta diversidad en la que el monte adquiere su dimensión social y cultural.

Por su incalculable valor medioambiental, por su importancia histórica en la vida del municipio y de la comarca, por su contribución al desarrollo económico de la zona, el Alcornocal de Valdelosa es un lugar emblemático y una visita obligada para los amantes de la naturaleza.

Patrimonio natural, espacio para la convivencia y la diversidad, es mucho más que un ecosistema a proteger, a compartir, a cuidar desde los principios de la sostenibilidad. Es un patrimonio que nos pertenece y que nos interpela. Que nos cuida, nos acoge y nos sana.

La vegetación del alcornocal.

La mayor parte de la gran masa boscosa que traza los límites y configura el paisaje de Valdelosa, está integrada por alcornoques (Quercus Suber L.) robles (Quercus Pyrenaica), encinas (Quercus Ilex) y quejigos (Quercus Faginea).

Junto al estrato arbóreo característico de los bosques mediterráneos encontramos conformando el estrato arbustivo la de la zona: jaras (Cystus ladanifer), escobas (Cytisus scoparius), además de majuelos, escaramujos, tomillos, cantuesos, pudiendo encontrar también torvisco y esparragueras.

La fauna del alcornocal.

Si nos adentramos en el monte, -siempre por caminos señalizados- podemos encontrar jabalíes, ciervos y corzos.

Si eres aficionado a seguir huellas y rastros podrás encontrar las marcas características del lobo y rastros de zorros, meloncillos y liebres.

Las aves rapaces están presentes en todo momento: Buitres leonados, milanos reales, busardos ratoneros, mochuelos. Destaca la presencia emblemática de la cigüeña negra. Son de fácil observación los rabilargos, cucos, carboneros y jilgueros, por lo que el alcornocal es un lugar idóneo para la iniciación a la observación de aves.

Con paciencia y silencio puedes ver a los busardos sobrevolar a sus piezas y hacer sus rápidos picados para capturar ratones y topos.

¿Cuáles son los caracteres que hacen del corcho una corteza tan codiciada?

  • Es ligero.
  • Es elástico.
  • Es químicamente inerte.
  • Es impermeable a los líquidos y a los gases.
  • Es aislante térmico y acústico.
  • Tiene gran poder de fricción.
  • Resiste el desgaste mecánico.
  • Aguanta la degradación por ácidos y por microorganismos.
  • Es comprimible.
  • Es duradero.

¿Quieres saber más sobre el corcho?

El corcho, no siempre ha sido ese material maravilloso. Al principio la corteza del alcornoque fue utilizada para la elaboración de taninos empleados en el curtido de las pieles y la fabricación de colmenas.  A partir del siglo XIX aumenta la demanda de corcho para la elaboración de tapones para botas y botellas de vino.